El trastorno de estrés post-traumático (TEPT) es una afección de la salud mental que algunas personas presentan tras la vivencia de una situación traumática. Esta situación puede suponer la puesta en riesgo de la vida de la persona que lo sufre, como una agresión, un accidente... o no, como la pérdida de un ser querido.
Este trastorno no es solo psicológico: la activación de los sistemas de huída en el cuerpo de forma prolongada puede activar la liberación de hormonas y la estancia prolongada en un sistema de alerta, que eleva la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración.
No se saben, actualmente, el porqué algunas personas desarrollan TEPT o no; sin embargo, los expertos creen que hay factores neurológicos, biológicos, la genética y aspectos personales que la predisponen.
Cualquiera persona puede desarrollar trastorno de estrés post-traumático, pero el género (las mujeres lo suelen padecer más), traumas en la infancia, vivir situaciones traumáticas durante mucho tiempo, poco apoyo social o tener antecedentes de enfermedades mentales previas pueden aumentar la probabilidad de padecerla.
Hay cuatro tipos de síntomas de TEPT, mas no todas las personas tienen todos:
-Evasión: evitar situaciones que puedan recordar o recuerden a ese evento traumático.
-Hipervigilancia y reactividad: causan nerviosismo, y se relacionan con el insomnio, tener arrebatos de ira o sentirse tenso en todo momento.
-Reviviscencia: recordar el trauma, y puede ser por pesadillas, flashbacks o pensamientos aterradores, entre otros.
-Síntomas cognitivos y de estado de ánimo: los pacientes presentan problemas para recordar hechos importantes después del evento traumático, pensamienos negativos, culpa y remordimiento, problemas para concentrarse, etc.
Los síntomas pueden o no aparecer tras el evento traumático - a veces pueden llegar hasta meses y años más tarde-. Además, pueden variar a lo largo del tiempo.
Para el tratamiento, lo más recomendado es seguir una psicoterapia o terapia de conversación con un terapeuta, así como la medicación, normalmente con antidepresivos, para ayudar a mejorar ciertos síntomas.
Según los expertos, existen ciertas pautas denominadas factores de resiliencia, que pueden llegar a prevenir el desarrollo de TEPT:
-Saber actuar y responder de forma eficaz a pesar de sentir miedo.
-Buscar apoyo en el círculo social cercano.
-Aprender a sentirse bien con el actuar de uno mismo ante el peligro.
-Tener estrategias de afrontamiento ante un posible problema.
Fuentes: MedLine, Mayo ClinicNational Institute of Mental Health
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